En medio del escándalo de pederastia que envuelve a la Iglesia Católica, el papa Benedicto XVI aceptó otra dimisión de un obispo, esta vez en Bélgica.
Se trata de Roger Vangheluwe, ex prelado de la ciudad de Brujas, quien admitió haber abusado menores siendo sacerdote y al comienzo de su obispado, según afirmó el Vaticano en un comunicado.
En su declaración oficial, Vangheluwe reconoció públicamente su culpa y pidió perdón.
"Antes de ser obispo y durante un tiempo después de ser designado, abusé sexualmente de un joven cercano a mí", dijo en una carta que fue leída este viernes en una conferencia de prensa.
La misiva también dice que la víctima todavía tiene cicatrices psicológicas como resultado de la pederastia.
El arzobispo de Bélgica, Andre-Joseph Leonard, afirmó en la misma rueda de prensa que este caso es muy triste para la comunidad católica en el país.
"Somos conscientes de la crisis de confianza que esto va a suponer para muchas personas", expresó.
Ese mismo día, Benedicto XVI aceptó la renuncia de James Moriarty, obispo de Kildare y Leighlin, en Irlanda, implicado en una investigación sobre pederastia en la diócesis de Dublín.
Y en la que se considera la primera dimisión de la Iglesia Católica en Alemania, el prelado de Augsburgo, Walter Mixa, presentó su renuncia luego de admitir que, cuando era párroco en una pequeña localidad del sureste del país, maltrató físicamente a niños de un orfanato.

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